TODOS TUVIERON UN NÚMERO DE LA SUERTE

Publicado: 9 febrero, 2010 en Devaneos de cabeza
 
La vida me ha enseñado que no es posible relacionarse sentimentalmente con tu ideal de persona. Olvídense de lo de adentro, eso no nos interesa el día de hoy. Yo me refiero a la pura carcasa, la envoltura hermética de papel de regalo que no –en la soledad enajenada de su habitación– imagina que debiera mantener perfectamente atrapado a ese ser con forma de cisne o bagre –quién sabe– que te hará feliz con su facha.
 
● A P siempre le gustaron los chicos de cabellera larguísima, frondosa y enrulada; sin embargo, ocurre que su marido se afeita la cabeza como si fuera un skinhead.
● A W, amigo del cole, se le caen las babas por los rubias (nunca al pomo) ¿Alguna vez salió con una? JAMÁS (eso sí, le sobran las chinas, negras, cholas, morenas y –ejem– varios etcéteras).
● A la dulce M, siempre le gustaron los tipos bronz onda surferito y –quién podría explicárselo– lleva años de novia con un crudo vikingo noruego.
● Yo una vez cometí el error de mencionarle a mi vieja que me gustaban las chicas altas; lo siguiente que supe fue que empecé a salir con una muchacha más baja que yo, y luego con otra aún más baja (Y felizmente de ahí cambié de giro. No sé qué hubiera sido de mí si seguía por esa senda. Tal vez hoy tendría una programa de televisión llamado Chemo and her midgets. ¿?)
 
Y así, creo que de todas las personas que conozco ninguna se ha terminado relacionando con la amazona que soñaba o el adonis que pensó. Cosas del Orinoco, que yo no sé y –convengamos– tú tampoco.
 
Por eso yo recomiendo no tener un tipo específico de candidato/a. O bueno, si es muy necesario que tengas uno (dados sus trances obsesivos compulsivos que les pido por favor que no me cuenten), entonces sostengo que estaría bueno que sus tipos sean bastante genéricos. Es más saludable y en verdad no hay pierde. A mí, por ejemplo, me gustan las mujeres inteligentes (nuevamente, esta fórmula es un primer filtro y funciona sólo juzgando el exterior. Estoy seguro que el flaco que le disparó a Lennon y firmó su confesión como Holden Caulfield –J.D. Salinger lo perdone– era inteligentísimo; pero no por eso, chicas, les van a meter su número de cell al bolsillo ¿no? ¡JA! Qué caradura soy, yo que jamás le metí nada al bolsillo a nadie. Bueno, otra cosas si. En fin).
 
¿Bastante amplio eso de "mujeres inteligentes" no? Bueno, esto es lo mejor que podemos hacer hasta ahora. En este momento hay 3 billones de mujeres en el mundo. Réstenle las celosas, te queda 1 billón (Ay pues, son bien celosas las mujeres ¿ya?) Quítenle las que están taken (casadas y cazadas pe’ zonzo), te quedan 500 mil, sustráiganle las que no viven medianamente cerca a ti, te quedan 1 mil (En este blog no creemos en las relaciones a larga distancia. Sin embargo, miramos con ternura y admiración a quienes salen triunfadores de tan tremenda empresa amatoria).
 
¿Cuántas nos quedan? 1000 mujeres una vez terminado el primer filtro. ¿Díganme si no nos ha ido re-bien? ¡Son 1000! Hermanas y hermanos de mi alma, alguna tiene que quedar de ahí ¿no? (Si creen que no, vayan u háganse amigo del obsesivo compulsivo que vive en la otra calle. Él te va a entender, porque yo no).
 
Eso sí, por el momento no se pongan a pensar en el segundo filtro, mis amados lectores. Alégrense un poquito de esta primera etapa ¿ya? Tiempo para ir a llorar a la playa, queda harto.
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comentarios
  1. elmer noel dice:

    al menos nos queda un chemo para consolarnos¿no?

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