DEFECTUOSOS

Publicado: 4 enero, 2011 en Delirios, Devaneos de cabeza, Infinita tristeza, Paranoias

He escuchado miles de historias lacrimógenas de la gente, incluyendo las suyas y las mías, y tengo que decirles que si algo he aprendido en todos los años que he estado pululando por la vida es que nuestro problema no es el alcohol, ni los excesos de toda índole, ni las malditas ganas de autodestruirnos, para nada. Ni siquiera estamos cerca. No se como decírselos sin sonar algo grosero pero somos inútiles, defectuosos. Al igual que una carchocha vieja, hay algo inherentemente defectuoso en mí. Y en ustedes. Y en todos los que conocemos, los que son muy cercanos a nosotros. Defectuosos. Aparentemente somos como todos los demás, pero estamos defectuosos porque, mientras la mayoría de la gente tiene metas que desean alcanzar, nosotros, los degenerados defectuosos del mundo, estamos inconscientemente jugando para perder. Si bien todos los seres humanos, durante el transcurso de sus vidas,  rozan alguna vez el borde del abismo, lo que nos hace diferentes es que recorremos el mismo camino solo para lanzarnos directamente al vacío. Y nos gusta hacerlo tanto que lo hacemos una y otra vez, sin cesar. ¿Yo? Siempre me sentí más vivo cuando estaba tocando fondo, y los que me conocen saben bien de lo que estoy hablando. La gente como nosotros incluso puede ganar rápidamente, pero es sólo cuestión de tiempo antes de perder todo de vuelta. Pero cuando se pierde, y me refiero al tipo de pérdida que nos reducen la vida a un punto decimal, hay un momento que, cuando estás de pie después de haber pasado la peor pesadilla posible, como si fuera un cáncer maligno elevado a la millonésima potencia, súbitamente te das cuenta y dices: “Oye, aun estoy aquí”. “Aun respiro”. “Aun vivo”. Con el fin de vivir realmente lo que hacemos es ser conscientes de nuestra propia mortalidad. Y cayendo en lo más hondo es una de las mejores maneras. Hemos de perseguir esa sensación. Cuando ganamos, desafiamos a la muerte, pero cuando perdemos, nos forzamos a sobrevivir y eso es lo realmente extraordinario. Nosotros los defectuosos, a la mierda, lo hacemos a propósito. Nosotros, los defectuosos, jodemos todo adrede para recordarnos constantemente que estamos vivos. Mi problema no es el exceso. Mi problema es esta jodida necesidad de sentir algo para convencerme de que estoy vivo, para probar lo que es realmente verdadero. Ese es el problema.

Anuncios
comentarios
  1. Morgana dice:

    So deep. Like me…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s