FRENTE AL PELOTÓN DE FUSILAMIENTO

Publicado: 3 agosto, 2011 en Delirios, Infinita tristeza

Lo negaré. Podrán amarrarme y colgarme del techo de cabeza. Podrán colocar mis pies en agua hirviendo. Podrán arrancarme una a una las uñas. Podrán hacerme una endoscopia –como la que me hicieron hoy–. Podrán incluso obligarme a oír reggaeton una, diez, cien veces. Pero lo negaré. Nunca diré que le escribía. Aunque alguna vez –creo que una– firmara yo. Aunque me haya descubierto por la dirección IP. Diré que fue la vecina, la señora que limpia, el gasfitero, un hacker un poco aburrido de registrar los informes de la CIA.

Lo negaré. Y juro que aunque haya caído en la tentación, el vicio, la enfermedad, la compulsión, el hábito, la necesidad, la dependencia de escribirle, debo dejar de hacerlo. Como los alcohólicos contaré los días. Hoy no le escribí. Llevo meses sin escribirle. 24, 25 horas. Un pocotón de minutos. Así poco a poco, borraré el vicio. Ahora me falta decir: No, tampoco las leeré. Hoy no. 1 hora sin leerlas. 2. Estoy ahora en período de abstinencia. Es difícil dejar ciertas drogas. Sus palabras, por ejemplo. Ella sabe lo que es eso. La adicción a las palabras.

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