EL SOMBRERERO LOCO

Publicado: 23 junio, 2013 en Cinema-tron, Delirios, Devaneos de cabeza, Litera-turas

Todos conocemos a este personaje de “Alicia en el País de las Maravillas”, el famoso cuento de Lewis Caroll. También recordamos su raro e impredecible comportamiento. Su extraña concepción del tiempo y otras excentricidades. Pues bien, todo hace pensar que Carroll sabía de lo que escribía. No es casualidad que el oficio del personaje de comportamiento tan atípico fuera, precisamente, la de sombrerero.

Ya en esa época, principios del siglo XIX, era conocido que muchos artesanos fabricantes de sombreros sufrían espasmos, temblores y alteraciones de la personalidad. Y que tarde o temprano terminaban perdiendo la cabeza. De ahí que se les calificara como dementes o locos. Hoy, por suerte, es sumamente distinto. Sabemos que ellos padecían desórdenes neurológicos y psiquiátricos y conocemos cual era la causa de su mal: los sombrereros estaban envenenados con vapores de mercurio. Ésa era la causa de su locura.

Los sombrereros trataban los sombreros de fieltro y piel con compuestos de mercurio. Lo hacían así para destruir las bacterias y, de esa forma, impedir que los sombreros se pudrieran. Es decir, utilizaban el mercurio porque es un veneno natural para las bacterias. Hoy sabemos que algunos compuestos de mercurio son eficaces antisépticos.

Pero, por desgracia, no solamente destruían las bacterias.

Al aplicarlo, ellos inhalaban o absorbían mercurio, a través de la piel, dada su continuada exposición en el trabajo, y se acumulaba en su hígado, en sus riñones… y en su cerebro. Lo que tenía unos efectos sobre sus células cerebrales devastadores e irreparables. Ésa era la enfermedad del sombrerero, el hidrargirismo o envenenamiento por mercurio. Un peligroso gaje del oficio.

Aunque es evidente que Carroll se inspiró en la “locura” de la profesión, para su personaje del sombrerero, resulta curioso que en el cuento nunca se refiera a él como el Sombrerero Loco. Lo de loco es un añadido de los exégetas, que nunca faltan, y causa probable de que, aún en la actualidad, los ingleses utilicen la expresión “mad as a hatter”, que viene a decir algo así como “estar loco como un sombrerero”. Y no creo que Lewis Carroll pretendiera llamar la atención sobre las enfermedades laborales que afectaban a numerosos trabajadores en su época. En especial las provocadas por intoxicaciones. No lo creo. Él bastante tenía con sus migrañas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s