HETEDOROXA SELECCIÓN DE LAS MEJORES [PARA MÍ] PORTADAS DE REVISTAS DE LA HISTORIA

Publicado: 8 agosto, 2013 en Crítica Subterránea, Devaneos de cabeza, Litera-turas

Poca gente ha tenido tanta influencia en su terreno profesional como la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz. Calificada de “leyenda viviente” por la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. y a pesar de ello arruinada (ha tenido que poner a la venta su casa en el West Village neoyorquino por 33 millones de dólares), Annie Leibovitz es el patrón con el que se comparan todas y cada una de las portadas de revista que se diseñan, imprimen y distribuyen en el planeta Tierra. Annie Leibovitz es, para que nos entendamos rápido, la Gran Uniformizadora. O para que nos entendamos aún más rápido, la Emperatriz de la Fotografía: no hay portada de revista alguna en las listas de las mejores de la historia que no haya sido fotografiada por la Leibovitz o que no se inspire en su estilo. Dos ejemplos icónicos, aquí y aquí.

El legado de la Leibovitz es lisa y llanamente dantesco. Y eso a pesar de sus prometedores comienzos como fotógrafa de la revista Rolling Stone. Sus fotografías melosas, cursis y artificiosas, capaces de provocarle una sobredosis de amor al más curtido de los Hells Angels, han carcomido todo rastro de creatividad y de riesgo en los departamentos de fotografía y diseño de las editoriales de todo el mundo. La fórmula Leibovitz es conocida: un famoso o una docena de ellos fotografiados por separado pero montados en la misma imagen, poses supuestamente icónicas, escenografía de cartón, una iluminación más sintética que discoteca electrónica y un punto de heterodoxia tolerable, de esa que no sería capaz siquiera de arrancarle un leve mohín de disgusto a la más beata de nuestras abuelas. Por no hablar de su uso intensivo del Photoshop.

El triunfo de la Leibovitz es el de una estética supuestamente elegante y transgresora que esconde en realidad el más retrógrado de los conservadurismos. Es el mismo retrógrado conservadurismo del mundo de la moda femenina y sus revistas, maniatadas por una estética preciosista, encorsetada y rebuscadamente postiza en la que no se tolera el más mínimo desvío de la norma. Revistas en las que el mayor acto de desobediencia es colocar a una modelo de más de 30 años en la portada. Pero el odio que el mundo de la alta costura profesa hacia las mujeres reales, esas que tienen curvas y no se mueren de anorexia al cumplir los 22, no es prácticamente nada comparado con el daño que la Leibovitz y sus imitadores han hecho en el terreno de la creatividad editorial.

Aún y así, algunos irreductibles directores de arte resisten ahora y siempre al invasor. ¿Son estas las mejores portadas de la historia? No he visto todas, es materialmente imposible, pero desde luego las que siguen se merecen un puesto de honor en la lista.

1. LAS PORTADAS DE DAVID CARSON PARA LA REVISTA RAY GUN:

Tipografías experimentales o directamente ilegibles, collages de imágenes, textos invertidos, manchas sin ton ni son… Sin el trabajo del diseñador estadounidense David Carson para la revista musical Ray Gun, el grunge y los 90 habrían tenido un look muy diferente. Las suyas no son portadas icónicas, así que es difícil (por no decir absurdo) escoger solo una. Mejor nos quedamos con el conjunto.

2. NEW YORK, JUNIO DE 1970:

El compositor, pianista y director de orquesta estadounidense Leonard Bernstein, director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York y de la Municipal Orchestra of New York City Symphony, era en 1970 un ferviente defensor de la organización maoísta negra de los Black Panthers, para los que llegó a recaudar fondos (junto a su mujer) con los que financiar la defensa legal de algunos de sus miembros. De ahí la imagen de tres encopetadas damas de la alta sociedad neoyorquina que levantan sus puños enguantados en la portada de la revista New York imitando el gesto por el que es conocido el movimiento Black Power.

3. V, THE TRANSFORMATION ISSUE, JULIO DE 2011:

Un holograma, colores flúor y Penélope Cruz. Una idea facilona, pero hay que cuadrarla. Portadaza.

4. THE NEW YORKER, JULIO DE 2008:

La ilustración del caricaturista de The New Yorker Barry Blitt pretendía ser una sátira de las tácticas de desinformación practicadas por los opositores de Barack Obama. Tácticas que pintaban al candidato demócrata a la presidencia como musulmán, antiamericano y filoterrorista, y a su mujer Michelle como una Black Panther. Pero la portada fue tan mal recibida por los republicanos (que se sintieron aludidos en su insensatez) como por los demócratas (que tienen tan poco sentido del humor como sus homólogos socialdemócratas europeos).

5. DAZED AND CONFUSED, AGOSTO DE 1997:

Las revistas de tendencias británicas no son ahora más que revistas de moda femenina con un look ligeramente más moderno que el resto, pero durante la década de los 90 todas y cada una de sus portadas eran un hito del diseño, de la fotografía y del jugueteo con el lector. Para muestra, esta de la modelo danesa Helena Christensen. Sobre sus pechos, la franja típica de los raspa y gana. Pero raspabas y te encontrabas con dos estrellitas pezoneras con las palabras NO WIN. Lástima.

6. TIME, MAYO DE 2012:

El movimiento attachment parenting (traducible por algo así como crianza con apego) nació hace dos décadas tras la publicación del libro The Baby Book del pediatra William Sears y su mujer Martha. El attachment parenting defiende la lactancia extendida en el tiempo, la necesidad de que los niños duerman con sus padres hasta muy mayores y el baby-wearing, que consiste en atar a los hijos a sus padres mediante telas de todo tipo. Así de imbéciles salen los niños hoy en día. El tema es que la revista Time quiso dedicarle un artículo (halagador y crítico al 50%) al attachment parenting y para ello organizó una sesión fotográfica con cuatro madres seguidoras del movimiento. La foto de portada es un hito del mal gusto parental: una mujer con edad suficiente para haber superado la idiotez adolescente hace décadas da de mamar a un muchachito ya crecidito y que posiblemente preferiría beberse, como va el mundo, un ron antes que chuparle los pezones a su madre. Tal vez sea la portada más (involuntariamente) antifeminista de la historia. La ves y te entran ganas de pedir que los niños sean apartados de sus madres nada más nacer por el bien de su salud mental. Y especialmente el de la portada, que debió de tirarse horas chupando la teta de su progenitora a la espera de que el fotógrafo decidiera que ya tenía suficientes fotos. Observen el pantalón militar del chibolo y no subestimen la intencionalidad de la foto: ese pantalón está diciendo “a pesar de que amamantaré a mi hijo hasta el día de su boda, no me va a salir maricón”. No apuestes por ello, arpía posesiva.

7. MAD, JUNIO DE 1972:

Uno de los más sutiles chistes de toda la historia de la revista Mad. La portada felicita a la industria americana por su incesante búsqueda de la calidad, la perfección y los más altos estándares de producción, pero lo hace con una imagen impresa fuera de registro.

8. VIVA, AGOSTO DE 1974:

En realidad no tiene nada de especial, pero resume la estética de los años 70 mejor que cualquier película de serie B de la época. Viva, para los interesados en la arqueología revistera, era algo así como el Playgirl canadiense de la época. Es decir, una revista erótica para mujeres heterosexuales interesadas en los diferentes cortes de pelo púbico masculinos, tal y como se explica en la portada. La tipografía Avantgarde (si no lo es se le parece mucho) jamás ha lucido mejor de lo que lo hizo en las portadas de los años 70. Aquí, por cierto, pueden poner también cualquier portada de la revista Penthouse de los años 70.

9. TATLER, ABRIL DE 1989:

La revista británica Tatler es la publicación de papel más ramplona y sensiblera que puedes leer. Y ello a pesar de que la publicación retrata (se supone) el estilo de vida de la clase alta del país, algo que a priori parece prometer emociones fuertes. En cualquier caso, a los responsables de la revista les entró en abril de 1989 un ataque de modernidad y decidieron fotografiar para su portada a la diseñadora Vivienne Westwood disfrazada de Margaret Thatcher. Un titular escrito con la tipografía que todos asociamos a los Sex Pistols rezaba: “Esta mujer fue punk alguna vez”. La ironía británica es exactamente ESTO.

10. SPORTS ILLUSTRATED, MARZO DE 1980:

La medalla de oro ganada por el equipo estadounidense de hockey sobre hielo en las Olimpiadas de Invierno de 1980 tuvo tal impacto en el país que hasta hoy aún se le conoce a este triunfo como el Miracle On Ice. Y ello porque el 22 de febrero de aquel año el equipo estadounidense, formado por amateurs y universitarios, derrotó a una Unión Soviética que lo había ganado prácticamente todo desde 1964 y que más parecía una aplanadora que un equipo de hockey. Tan impactante fue la victoria del equipo estadounidense que la portada del Sports Illustrated de la semana siguiente ni siquiera necesitó titulares. El Pravda, por su parte, no se dignó ni mencionar el partido en el que los EE. UU. derrotaron a los soviéticos por 4 a 3, condenándolos a la medalla de plata (entonces se jugaban liguillas, no eliminatorias, así que los EE. UU. aún necesitaron derrotar a Finlandia por 4 a 2 para asegurarse el oro).

11. TIME, JUNIO DE 1991:

La portada más filosóficamente sesuda de la historia de la revista. Solo podría haber sido mejor si los de Time hubieran contestado directamente a su propia pregunta con un SHIT HAPPENS enorme en la portada.

12. POPULOUS, NÚMERO 8, 2012:

Populous es la revista corporativa de la empresa internacional del mismo nombre, formada por arquitectos, diseñadores, ingenieros y “veteranos de la industria”. De la industria del deporte, que a eso se dedican estos señores. La portada del número 8 de su irregular publicación es un prodigio del diseño: la V de victoria insinuada por la fotografía cenital, el logo de la revista retocado para imitar la tiza de las líneas del campo de juego, el dinamismo de la imagen, su equilibrio… Una maravilla sin lugar a dudas.

13. TODAS LAS PORTADAS DEL NEW YORK POST:

Obviamente no es una revista sino un tabloide estadounidense (para que se hagan una idea, el pasquín Confidencial de los 90 es lo más cercano que hemos tenido), pero sus portadas merecen un puesto en esta lista por sus inventivos juegos de palabras, por lo desacomplejado de su ideología y, en definitiva, por el estratosférico descaro que emplean en sus artículos. Trabajar allí debe de dejarte la autoestima al nivel de Fujimori post indulto negado, pero vamos, ¡qué bien la deben pasar! ¿Mis preferidas? Las cuatro que pueden verse sobre estas líneas. Ese maravilloso “peace of shit”, un juego de palabras entre “pedazo de mierda” y “paz de mierda” al que un súbito arranque de pudor les lleva a poner un signo de exclamación en la palabra SHIT, que no hace más que añadir genialidad. El “HO NO”, otro juego de palabras entre “¡oh, no!” y “putas no”. El “no nos extraña que Bill [Clinton] le tenga miedo” sobre una foto de Hillary Clinton en pleno ataque de cólera satánica. Y ese hilarante “Este deporte es estúpido, de todas maneras. USA eliminada del Mundial de Fútbol”. No me sean santurrones: estos tipos del New York Post tienen talento.

14. TODAS LAS DE LA LUNA DE METROPOLI:

Una grata sorpresa de los neotercermundistas: en España no se han diseñado mejores portadas que las de Rodrigo Sánchez para La Luna de Metropoli, el suplemento cultural del diario El Mundo. Selecciono cuatro pero podrían ser todas y cada una de ellas.

15. COMPLEX, ESPECIAL 10º ANIVERSARIO:

Todos hemos deseado golpearlo (incluso violarlo) en algún momento de nuestras vidas. A favor del sentido del humor del Justin Biebergas, el hecho de que aceptara sin problemas la idea del empresario y diseñador de moda Marc Ecko para la portada del especial 10º aniversario de la revista Complex.

16. PROJECT MAGAZINE, NÚMERO 8, 2011:

Con Harrison Ford tienes la portada hecha sin necesidad de mover un músculo, pero si la revista es solamente para iPad y necesitas añadir movimiento, las posibilidades se multiplican hasta el infinito. ¿La solución? Dejar que Ford se coma la portada entrando en plano por la derecha, esbozando una media sonrisa y saliendo de plano por la izquierda. Y voilà: ya tienes portada.

17. LIFE, EDICIÓN ESPECIAL DE AGOSTO DE 1969:

Posiblemente la portada que mejor resume el progreso tecnológico y científico del ser humano durante el siglo XX. Sin más.

18. TODAS LAS PORTADAS DE i-D:

Sin tener nada de especial, las portadas de la revista de tendencias i-D merecen un puesto en esta lista por haber mantenido el juego sin flaquear ni un solo número a lo largo de sus ya más de 30 años de vida. ¿Y en qué consiste el juego? En que todos los que aparecen en dichas portadas deben guiñar el ojo. ¿Y por qué? Por el nombre de la revista, que no es más que el icono de una cara… guiñando un ojo.

19. NEW YORK, NOVIEMBRE DE 2012:

Las portadas que confían todo su potencial a una fotografía impactante suelen ser aburridas y comodonas, pero esta es una de sus más honrosas excepciones. La apocalíptica foto de Iwan Baan muestra el apagón del downtown neoyorquino y la llegada del huracán Sandy por la derecha de la imagen. Sí, el fin del mundo empezará con un apagón en Manhattan.

20. LAS PORTADAS DE LAS REVISTAS DE LA BAUHAUS:

Parecen poco impresionantes, ¿cierto? Solo cambiaron la historia del diseño, casi nada. La revista, por cierto, vuelve a publicarse desde marzo de 2011 tras una pausa de 80 años, pero en este caso ese tópico que reza “cualquier tiempo pasado fue mejor” es totalmente cierto.

21. FRONT, METAL HAMMER, ESQUIRE, THE BELIEVER:

En la categoría “vamos a abarrotar la portada hasta que la sobrecarga sensorial te derrita el cerebro como si fuera mantequilla sobre una plancha de metal al rojo vivo” encontramos revistas como Front, Metal Hammer, Esquire y el sesudo The Believer. A mí me parecen todas auténticas obras maestras aunque solo sea por el trabajo tipográfico que acarrean, pero sobre gustos y colores…

22. GREY, AnOther, NUMÉRO, PURPLE:

En el extremo opuesto, el portadismo minimalista. Tan facilón, tan obvio y tan tramposo. Pasto de esnobs y de refractarios al trabajo capaces de hacer pasar por elegancia y sobriedad lo que no es más que aburrimiento y desgana. Decía el gran Leo Harlem que no es que algunos restaurantes tengan un diseño minimalista sino que están sin amueblar. Pues con su permiso le voy a copiar el chiste: estas portadas no es que sean minimalistas, es que están sin diseñar. Curiosamente, son todas revistas de moda femeninas. Ahí lo dejo.

23. EUREKA, JUNIO DE 2012:

Eureka era una revista de ciencia que el diario británico The Times publicó mensualmente desde octubre de 2009. Solo duraron 37 números, pero les dio tiempo a publicar portadas tan impresionantes como esta. Atentos al subtítulo, que tiene sutil malicia: “Vida. Los primeros 4,000 millones de años”.

24. TIME, AGOSTO DE 2011:

Una portada no tan importante por su diseño o su creatividad como por su contenido: solo los europeos siguen creyendo que tienen un asiento reservado con nombre propio en el mapa geopolítico internacional del siglo XXI. Los demás ya nos hemos dado cuenta de que el centro del mundo durante los próximos 100 años será el Pacífico. Os recibimos con los brazos abiertos.

25. TODAS LAS PORTADAS BLOOMBERG BUSINESSWEEK (DESDE SU REDISEÑO EN 2010):

Es probable que una amplia mayoría de ciudadanos sensatos, interesados o no en el periodismo, el diseño y la fotografía, opinen que las mejores portadas de la historia son las de la revista Time o, en su defecto, las de las revistas Life, Vogue o Vanity Fair. Error. En realidad, no resulta tan difícil diseñar una portada capaz de pasar a la historia si cuentas con las fotos de la NASA o si Marilyn Monroe está dispuesta a todo con tal de salir en ella. Lo jodidamente difícil es diseñar portadas capaces de resumir visualmente el contenido del reportaje principal de tu publicación cuando eres… una puta revista de economía. Sí, las mejores portadas de la historia son las del semanario de economía neoyorquino Bloomberg Businessweek. Su nivel, semana a semana, es sencillamente inhumano. Informativas, divertidas, elegantes, provocadoras, eclécticas, modernas, irónicas, repletas de guiños a la cultura popular, a la historia del diseño gráfico… Con decir que se consumen casi como si fueran un cómic está todo dicho. ¿El mérito? De Richard Turley, su director de arte y responsable del rediseño de la revista hace tres años.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s