SINGULARIDADES DE GUITARRISTAS FAMOSOS

Publicado: 16 octubre, 2013 en Músicas
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La guitarra es un instrumento que adquirió su estatus de forma bastante tardía en la música clásica. Y la guitarra eléctrica apenas tiene décadas de existencia. Con tan breve historia y aunque existan normas académicas más o menos definidas en torno al instrumento, era de esperar que muchos guitarristas de todos los estilos (incluyendo, sí, algunos clásicos) se hayan caracterizado por su total heterodoxia. He aquí una pequeña lista de guitarristas con costumbres extrañas, técnicas inusuales o instrumentos fabricados según patrones fuera de lo común.

BRIAN MAY

El guitarrista de Queen es célebre porque su guitarra –bautizada como “Red Special”– no pertenece a ninguna de las marcas habituales, sino que se trata de un instrumento casero, hecho a mano. El propio Brian la construyó durante su época escolar con ayuda de su padre, utilizando como cuerpo principal el material procedente de una chimenea que habían desmantelado. También incluyó piezas tan sorprendentes como muelles de motocicleta y las cabezas en forma de perla de las agujas de coser de su madre. Todo ello para elaborar una guitarra hecha a medida que respondía perfectamente a sus gustos y que ha demostrado ser una pequeña pieza de arte, ya que sigue funcionando a la perfección después de cuatro décadas de existencia y nunca ha quedado obsoleta. Semejante despliegue de ingeniería no resulta extraño, dado que el padre de May era músico y luthier aficionado, bastante hábil en la construcción de todo tipo de objetos. Brian heredó esa afición, amén de una mente científica bien amueblada –de hecho, tiene un doctorado en astrofísica–, lo cual le permitió diseñar esa Red Special con la que consigue un sonido único e inimitable. Pero aún existe otra peculiaridad: Brian May no usa púas convencionales para pulsar las cuerdas, sino una antigua moneda de seis peniques. Eso también ayuda a conferirle un sonido característico a causa del tipo diferente de fricción entre la púa (en este caso, moneda) y las cuerdas metálicas. De hecho, el uso de la moneda se nota, aunque probablemente se necesitarían bastantes párrafos para intentar explicar por qué.

WILLIE NELSON

Muchos guitarristas tienen una relación especial con su instrumento favorito, pero en pocos casos llega al nivel de compromiso emocional que el gran Willie ha adquirido con su vieja guitarra “Trigger”. Su vieja amiga le acompaña incansablemente desde 1969 y, como era de esperar, las sucesivas giras han ido haciendo mella en su maltrecho cuerpo. Dado que es una guitarra clásica y carece de golpeador –la placa de plástico que protege la madera de los impactos accidentales de la púa–, su caja ha ido agujereándose con los años y desde hace ya algunos años parece a punto de deshacerse en cualquier momento. A menudo le han preguntado qué hará cuando su amada Trigger no dé más de sí, y Willie, que una vez ya se jugó el pellejo para rescatarla de un incendio, se niega a utilizar otra en sus actuaciones y afirma que se retirará el día en que Trigger quede completamente inservible. Confiemos en que Willie –que, como bien sabemos, no morirá nunca– no cumpla su amenaza y no se retire en caso de que la vieja Trigger termine cayendo en pedazos… momento que, a juzgar por el estado de la pobre guitarra, no parece demasiado lejano. “Me imagino que moriremos al mismo tiempo”. Sin duda alguna, esta una de las más bonitas de amor en la historia de la música.

DUANE ALLMAN

El fallecido héroe de los Allman Brothers Band fue célebre por su maestría con el slide, objeto que se desliza por las cuerdas para obtener un sonido peculiar conseguido a pase de portamentos, la transición suave y continua de una nota a otra. Se han usado muchos objetos para tocar slide, desde encendedores a botellas (por eso también se denomina bottleneck a la técnica del slide por la costumbre tradicional de usar un cuello de botella roto). Sin embargo, pronto se comercializaron tubos fabricados al efecto, que pueden insertarse en un dedo para deslizarlo cómodamente por las cuerdas, logrando un sonido más punzante si el slide es de metal o más suave, si es de vidrio. Duane Allman, sin embargo, usaba un frasco de cristal que había contenido pastillas para el resfriado de la marca Coricidin. La pureza del sonido que conseguía con aquella botellita hizo que otros héroes del blues rock adoptasen el mismo sistema, como Gary Rossington (guitarrista de la otra gran banda de rock sureño, Lynyrd Skynyrd), Derek Trucks (sobrino de uno de los dos baterías de Allman Brothers y hoy miembro de la banda, además del más brillante discípulo de Duane en lo referente al slide) y el super-guitarrista irlandés de blues, Rory Gallagher. Todos ellos han adoptado el frasco de pastillitas de marras, y qué decir, a todos les ha ido de maravilla. Eso sí, apenas existen filmaciones de Duane utilizándolo y cuando hace un solo, ¡el camarógrafo enfoca al otro guitarrista!:

DJANGO REINHARDT

El genio belga, uno de los más importantes músicos en la historia del jazz y uno de los guitarristas definitivos de la historia. Pero curiosamente hablamos de un hombre musicalmente “discapacitado”, que usaba únicamente la mitad de los dedos de su mano izquierda para tocar sus fantásticas melodías. Tenía el anular y el meñique agarrotados y paralizados a causa de un accidente sufrido a los 19 años. Y aunque esa discapacidad hubiese arruinado la carrera de muchos otros guitarristas jóvenes –de hecho los médicos le anunciaron que ya no podría dedicarse profesionalmente a la guitarra–, Django no pensaba lo mismo y en un alucinante caso de progresión musical se sobrepuso a la limitación, convirtiéndose en un virtuoso y una de las más grandes leyendas del instrumento mediante el “sencillo” procedimiento de interpretar sus fastuosos solos con únicamente dos dedos, el índice y el medio… algo que, francamente, resulta difícil de entender escuchando algunas de sus veloces y kilométricas escalas. Un genio con mayúsculas (por favor, no se pierdan sus solos en la actuación final de este video).

TONY IOMMI

El “inventor” de los riffs de heavy metal también sufrió un accidente siendo un adolescente, mientras trabajaba en una fábrica metalúrgica; en aquel percance se seccionó las yemas de los dedos medio y anular. También parecía incapacitado para la guitarra, pero tampoco quiso rendirse. Aunque era zurdo y durante un tiempo intentó cambiar a la guitarra diestra: algo extraordinariamente difícil de hacer. De hecho, es prácticamente imposible cambiar de lado si se pretende alcanzar un cierto nivel, salvo en los casos de zurdos que tocan la guitarra diestra de manera natural porque tienen la lateralidad repartida (es decir, que no son zurdos puros sino ambidextros). Pero en el caso de un zurdo puro, el intento es inútil. E Iommi no lo consiguió, pero finalmente consiguió unas prótesis de plástico que “completaban” aquella parte de las yemas que le faltaban en su mano maltrecha. Gracias a ello pudo volver a tocar, aunque le costó mucho superar el tremendo dolor de los meses iniciales. Para quien no lo haya experimentado, el dolor agudo en una yema al pisar una cuerda con el dedo (cuando el alambre de metal presiona un nervio sensible) puede llegar a ser insoportable, así que solo cabe quitarse el sombrero ante la impresionante determinación de Iommi. Finalmente lo consiguió: volvió a tocar con normalidad y alcanzó la fama con el grupo Black Sabbath, patentando aquellos fraseos lentos, oscuros y pesados que más tarde imitarían miles de guitarristas de rock duro de todo el planeta. Y también ciertas influencias jazz, por cierto.

JOHNNY WINTER

La mayor parte de guitarristas de cualquier estilo pulsan las cuerdas usando bien los propios dedos (o uñas), bien sosteniendo unas púas al efecto. Sin embargo, el bluesman tejano acostumbra a tocar casi siempre con una púa que no se sostiene con los dedos, sino que va sujeta a su dedo pulgar mediante un anillo, bastante similar a las que suelen emplearse para tocar el banjo. Esto le ha conferido siempre una pulsación peculiar –más “redonda” que lineal– a la hora de elaborar sus fraseos. No en vano es uno de los grandes, que ha influido a gente tan alejada de su estilo como Joe Satriani o Dave Navarro.

B.B. KING

Es bien célebre que el bluesman bautiza a todas sus guitarras con el nombre de “Lucille”. La historia que hay detrás resulta muy llamativa: durante una actuación vio desde el escenario a dos hombres que empezaron a pelear violentamente, hasta que la cosa degeneró y terminaron incendiando el local. Después de que se evacuase a todo el mundo, King se dio cuenta de que se había dejado dentro la guitarra, así que tuvo que jugarse la vida para volver a entrar y rescatarla de entre las llamas. Cuando supo que el origen de la tremenda disputa era una mujer llamada Lucille, camarera del local, decidió usar ese nombre para su instrumento como una manera de recordarse a sí mismo que no merece la pena llegar a ciertos grados de riesgo por salvar una guitarra que, a fin de cuentas, es un objeto material (aunque probablemente uno de los objetos al que más cariño se le puede llegar a tener).

ADRIAN BELEW

Aunque quizá no sea muy conocido entre el gran público, Belew es un respetadísimo músico que ha trabajado para King Crimson, David Bowie, Nine Inch Nails e incluso Frank Zappa (quien lo contrató pese a que Belew no sabe leer partituras ni conocía la teoría musical, algo que Zappa solía poner como requisito para sus músicos, requisito por otra parte inusual en bandas de rock). Durante mucho tiempo, Belew usó los modelos de guitarra más conocidos, como Fender Stratocaster o Gibson Les Paul. Sin embargo acabó pasándose a la Parker Fly, diseñada por el genial luthier Ken Parker. Según Belew, “la única guitarra eléctrica que conozco que no se desafina nunca”. Súbitamente atraído por la tecnología digital, la retocó para convertirla en una guitarra MIDI capaz de reproducir el sonido de casi cualquier instrumento con ayuda de una simulación por ordenador, y su Parker Fly dispone además de un botón inventado por él que le permite escoger entre veinticinco imitaciones –no perfectas, pero convincentes– de los sonidos de los modelos más conocidos del mercado. Más o menos como veinticinco guitarras en una.

STANLEY JORDAN

El músico estadounidense de jazz y jazz-rock es, además de pianista, el poseedor de una de las técnicas más curiosas para tocar la guitarra. Lo hace imitando precisamente la forma de tocar el piano, usando los dedos de ambas manos para “pisar” las notas en el mástil, sin pulsar las cuerdas como es habitual. Esto le permite realizar juegos de armonías inalcanzables para guitarristas convencionales, causando la impresión de que hay dos guitarristas tocando a la vez.

JEFF HEALEY

El fallecido bluesman canadiense se hizo notar no solo por su fogosa y espectacular manera de tocar, muy influida por Jimi Hendrix o Stevie Ray Vaughan, sino por el hecho de poner la guitarra sobre su regazo, con el mástil horizontal, lo cual le forzaba a usar posiciones de los dedos completamente ajenas a la técnica tradicional. Healey era ciego casi desde nacimiento y se acostumbró a ese curioso procedimiento hasta dominarlo, causando el asombro cuando se dio a conocer a mediados de los ochenta. Tal vez Stanley Clarke podía tocar su guitarra como un piano, pero costaba creer que alguien imitase las técnicas dinámicas (“bendings” o estirar las cuerdas, vibratos, etc.) con la mano situada completamente al revés sobre el mástil; de hecho admito que estuve como una semana boquiabierto la primera vez que lo vi porque no podía creer que algo así fuese posible. Un talento silvestre y absolutamente inusual, al que desgraciadamente la enfermedad se llevó demasiado pronto pero que nos dejó una lección: si amas la guitarra, no hay motivos para dejar que nimiedades como la “técnica correcta” te detengan. Véanlo aquí acompañado por una banda formada por algunos de los más grandes (Dr. John, Marcus Miller y Omar Hakim, casi nada):

BEN HARPER

Como Jeff Healey, también toca a menudo con la guitarra depositada horizontalmente en su regazo, aunque sin llegar al mismo virtuosismo y ayudándose por lo general con un slide que desliza por las cuerdas horizontalmente, a la manera de la “steel guitar”, un instrumento muy usado en el country y que no tiene forma de guitarra sino más bien de pequeño piano con mástil de guitarra, aunque añadiendo distorsión al sonido acústico. Harper combina esta curiosa técnica con la forma más convencional de tocar. Aquí lo vemos haciendo algo de ruido antes de interpretar su magnífica canción Ground On Down:

EDDIE VAN HALEN

Fue el creador del tapping, una forma de conseguir velocísimas escalas pulsando las cuerdas con los dedos de manera percusiva, Aunque en realidad la técnica en sí ya existía previamente (Steve Hackett, EVH y George Lynch la usaban) nadie la había conseguido dominar y era un truco que se utilizaba de manera muy anecdótica. Eddie Van Halen, sin embargo, desarrolló todo un lenguaje a partir de ello, poniendo de paso patas arriba el mundo de la guitarra eléctrica. Su uso del tapping era tan revolucionario, que en sus inicios solía tocar algunos pasajes de espaldas al público para que nadie le copiase aquella original técnica, que terminarían imitando miles de guitarristas eléctricos especialmente en el rock duro pero que al principio dejaba perplejos a sus espectadores, quienes se preguntaban “¿cómo demonios se puede tocar así?”. Véase el minuto 4:20 de este vídeo para un buen ejemplo de la técnica:

JIMI HENDRIX

Es bien sabido que Hendrix era zurdo y que su guitarra favorita era la Fender Stratocaster, que únicamente se fabricaba en modelos para diestros. Hendrix solucionó aquel inconveniente a su manera: se limitó a darle la vuelta a la guitarra y a cambiar las cuerdas de sitio. Así adquirió la ya mítica imagen de una Stratocaster tocada “cabeza abajo”, con las clavijas apuntando al suelo y los botones y las palanca de trémolo situados en la parte de arriba del cuerpo del instrumento, donde resultan más incómodos. Pero había más peculiaridades; por ejemplo, solía usar el dedo pulgar para pulsar notas en la sexta cuerda (la más grave), una técnica académicamente incorrecta ya que se supone –y esto es algo de primera clase de guitarra– que el pulgar no debe “envolver” el mástil sino situarse en su parte trasera para servir de apoyo al resto de la mano. Hendrix se saltaba esa norma básica para armonizar con la sexta cuerda sin tener que pulsar la quinta o la cuarta con la púa, interpretando pasajes con un sonido peculiar en el que las notas más graves se combinaban con las más agudas sin que hubiese notas intermedias y sin tener que pulsar con los dedos. Muchos otros guitarristas usan también esa técnica, ya sea por imitación de Hendrix o por mera incorrección instintiva. Por cierto, dada la veneración que Jimi despierta entre los aficionados, Fender fabrica hoy guitarras para diestros hechas al revés, con lo que cualquiera, pese a no ser zurdo, puede imitar el look heterodoxo de su ídolo y tener una Stratocaster con el clavijero hacia abajo.

WES MONTGOMERY

Muchos guitarristas eléctricos pulsan las cuerdas con cuatro o cinco dedos, a la manera de una guitarra clásica o española. Sin embargo, este icono inmortal del jazz usaba únicamente el pulgar empleándolo a modo de “púa”. Así pues, su técnica de pulsación se encuentra en una extraña tierra de nadie, pero dominando ese pulgar de manera tal y obteniendo un sonido tan claro que oyéndolo cuesta imaginar que no esté usando una púa. La historia cuenta que la madre de Montgomery le recriminaba constantemente a Wes que estuviera molestando “haciendo ruido” con su guitarra, así que no le quedó más remedio que aprender a tocar de esa manera. Para ello en lugar de púa comenzó a rasgar suavemente con el dedo pulgar para que no se escuchase muy fuerte mientras practicaba. Dicen que así nació su técnica. Creo que no he visto a ningún otro guitarrista empleando el pulgar de esa manera y con semejante eficacia; verdaderamente es algo fuera de lo común. Como ya sabemos, por otra parte, porque Wes es Wes.

JIMMY PAGE

El guitarrista de Led Zeppelin hizo célebre la técnica de usar un arco de violín para pulsar las cuerdas de su guitarra eléctrica en determinadas canciones, obteniendo un raro y envolvente sonido que no podría conseguirse de ninguna otra manera. En sus conciertos llegaba incluso a interpretar solos con el arco de violín, creando un ambiente psicodélico y más bien tenebroso. También usaba ocasionalmente una guitarra de doble mástil como la Gibson EDS 1275, que tiene un mástil con seis cuerdas y otro mástil con doce, para lograr dos sonidos diferentes con un único instrumento (véase alguna versión en directo de Stairway To Heaven).

TOM MORELLO

El guitarrista de Rage Against The Machine se especializó en generar efectos sonoros inusuales que imitaban los samples utilizados en el hip-hop, de una forma que hacía a muchos creer que algunos de esos efectos no provenían de una guitarra. De hecho, ya en el primer disco de la banda se incluía una nota aclarando que no se habían utilizado sintetizadores para la grabación del álbum, ya que en algunos momentos podría producirse esa impresión debido a los originales ruiditos que Morello conseguía y que reproducía también en directo, demostrando que efectivamente conseguía extraerlos de las seis cuerdas sin ayuda de un ordenador (aunque sí de algunos pedales con efectos electrónicos, que no es exactamente lo mismo y la verdad, se precisa talento para usarlos).

KEITH RICHARDS

Aunque el icono de los Rolling Stones no inventó las llamadas “afinaciones abiertas” –de hecho las aprendió de los músicos de blues estadounidenses, que solían emplearlas para el slide–, sí fue quien más contribuyó a popularizarlas. Consisten en afinar las cuerdas en una secuencia de notas diferente a la habitual, tocando los acordes y arreglos con distintas posiciones de los dedos y obteniendo unas armonías peculiares que no pueden conseguirse con la afinación estándar. De hecho, el propio Richards dice que a menudo escucha versiones de sus canciones hechas por otros, donde tocan usando afinación normal y, por lo tanto, interpretan el tema de manera incorrecta, perdiendo el espíritu original. Keith también se hace notar por tocar a menudo con únicamente cinco cuerdas, retirando la sexta.

RICK NIELSEN

La guitarra de doble mástil de Jimmy Page le parecía poco al guitarrista de Cheap Trick, quien se hizo fabricar una guitarra de ¡cinco mástiles! El instrumento fue manufacturado por Hamer, una pequeña compañía nacida de una tienda de guitarras que tenía poco que ver con los grandes fabricantes como Fender o Gibson. De hecho, Nielsen solía encargar casi todas sus guitarras –hechas a medida– a Hamer. Ignoro cómo le quedará la espalda después de tocar toda una canción con semejante cacharro a cuestas.

MICHAEL ANGELO BATIO

Un típico shredder (alguien que se precia de tocar extremadamente rápido, para entendernos) de heavy metal que se distingue por poseer unas guitarras doble que tienen los mástiles no en el mismo lado, sino en dos lados distintos, Así, puede tocar marcando las notas con ambos brazos a la vez (una guitarra eléctrica puede sonar sin pulsar las cuerdas, cuando se marca con fuerza las notas sobre el mástil). Un número circense con más mérito acrobático que musical, pero entretenido de mirar durante un rato aunque al final se torne un tanto aburrido.

NARCISO YEPES

El célebre guitarrista clásico murciano se hizo fabricar un instrumento con diez cuerdas que usó a menudo en sus conciertos y con el que casi invariablemente lo imaginamos. Se trata de una guitarra con las seis cuerdas habituales más un juego extra de cuatro cuerdas gruesas que le permiten añadir graves, que encargó especialmente al luthier José Ramírez III. Aunque existen precedentes de instrumentos de diez cuerdas en época barroca, esta guitarra se considera una invención de Yepes y estará siempre asociada a su nombre.

ROBERT FRIPP

El líder de King Crimson siempre se hizo notar como una especie de “científico” de la guitarra eléctrica y un innovador en cantidad de aspectos tecnológicos. No solamente fue uno de los primeros intérpretes que usó trucos de estudio para conseguir que su guitarra sonase de manera completamente inusual (a veces hasta el punto de no parecer una guitarra), sino que llegó a introducir un nuevo tipo de afinación –la “nueva afinación estándar”– que requiere de juegos de cuerdas fabricados al efecto, ya que las cuerdas normales se rompen fácilmente cuando afinadas según el sistema Fripp. También introdujo en la música rock elementos de música serial, basada en la interacción entre series de notas dispuestas matemáticamente, además de todo tipo de estructuras inusuales y solos basados en notas repetidas hipnóticamente, como en este vídeo.

LES PAUL

El hombre que inventó y popularizó la guitarra eléctrica de cuerpo sólido y cuyo diseño, muchas décadas después, sigue siendo uno de los más vendidos y utilizados (la famosa “Gibson Les Paul”). Aunque su guitarra nos parece perfectamente convencional hoy en día, hay que recordar que en los años 40 constituía una auténtica rareza y para muchos guitarristas del momento Les Paul era algo así como un científico loco que había parido un excéntrico instrumento de naturaleza alienígena. Él y su esposa Mary Ford actuaban con aquellas inusuales guitarras de forma extravagante y finalmente convencieron a los amantes del sonido amplificado de que su guitarra de cuerpo sólido era el camino a seguir. También fue el pionero de los efectos sonoros conseguidos con dispositivos ajenos a la guitarra y el amplificador, lo que en su momento era otra marcianada propia de un Dr. Frankenstein de la guitarra, aunque él lo aderezaba todo con considerables dosis de humor.

PETE TOWNSHEND, ERIC CLAPTON, ETC.

Para un fabricante de guitarras no hay mejor publicidad que ver a un músico famoso utilizando uno de sus instrumentos. Así, especialmente a partir de los años 70 y sobre todo en el mundo del rock, las principales compañías empezaron a mimar a “sus” estrellas ofreciéndoles la posibilidad de diseñar modelos hechos a su medida. Así, algunos de los guitarristas más famosos de la década comenzaron a pedir modificaciones en guitarras fabricadas exclusivamente para ellos. Posteriormente, algunos de los modelos con modificaciones introducidas por esos músicos se comercializaron para el público general, naciendo las guitarras signature series (“serie firmada por”). Estas guitarras tienen un precio algo más elevado, pero cuentan con una ventaja: conociendo el sonido y las peculiaridades de determinado guitarrista, el comprador puede hacerse una idea de qué nuevas características posee el instrumento, las cuales no pueden encontrarse en los modelos estándar. Hay demasiados modelos signature como para nombrarlos todos, pero algunos han llegaron a alcanzar considerable popularidad, como la Fender Stratocaster “firmada” por Eric Clapton, la PRS de Carlos Santana, la Epiphone de Slash (Epiphone es la “marca blanca” de Gibson) e incluso una reproducción de la guitarra hecha a mano de Brian May. Otros han creado su propia marca, como Eddie Van Halen ha hecho con las guitarras EVH. Incluso se han llegado a poner a la venta modelos que imitan una guitarra concreta, como por ejemplo una reproducción de la Stratocaster de Stevie Ray Vaughan que llega a copiar incluso los arañazos y desperfectos de su superficie. Eso sí, no hay que olvidar que algunos de los modelos “estándar” más célebres nacieron en realidad como guitarras signature, como el caso de la Gibson Les Paul.

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